Social Media Week

22


Sep
2011 

Tu computadora será la próxima droga milagrosa

Jonathan Richman habló sobre las redes socials al servicio del cuidado de la salud.  

Las metas de los tratamientos médicos son tres, prevenir, tratar y curar. Sin embargo la humanidad no ha sido exitosa en la lucha en contra de enfermedades como el cáncer.  Jonathan Richman propone que la industria farmacéutica debe girar hacia otros ámbitos ajenos a la biología.


Las nuevas tecnologías pueden estar al servicio del desarrollo de mejores y más efectivos medicamentos.  Uno de los ámbitos dentro de los cuales las tecnologías pueden ayudar, es en la recolección  de información, por ejemplo en una optimización en la lectura y almacenamiento de historias clínicas de usuarios del servicio de salud.


Otro ejemplo en recolección de información a través de tecnologías es el google trends flu, puede ayudar a la interpretación correcta y pertinente en el rastreo de tendencias de virus y enfermedades pandémicas. 


Involucrar a la gente para que continue sus tratamientos para evitar que vuelvan a enfermarse, por medio de aplicaciones para smartphones y plataformas virtuales para que les recuerde el horario en tomarse un medicamento.  También por medio de chips en los medicamentos también se puede evitar que las personas no tomen sus medicamentos.


La tecnología puede ser usada para que las personas que necesitan ayuda reciban la atención adecuada.  De hecho hay aplicaciones listas para el uso de los usuarios que muestra la ubicación de personas que saben prestar primeros auxilios en casos de ataques cardiacos, los cuales están dispuestos a atender llamados en los sitios en donde se encuentren. Alguien reporta una urgencia donde pueden ayudar y si están cerca al lugar se dirigen a prestar sus conocimientos a la persona que lo necesita.


Jonathan Richman nos mostró ejemplos como el de las aplicaciones para atención de emergencias que demuestran que la tecnología social puede ser parte de procesos para mejor la salud de las personas. Además pueden servir para lograr que comunidades lejanas accedan a algunos servicios básicos a los que normalmente no pueden acceder.